Vivir del Trading- Alexander Elder

Vivir del trading: utopía y realidad

¿Se puede vivir del trading?, ¡claro!, pero…

Ese “pero” es la cuestión que aborda A. Elder

Estudio, estudio…, hacer las cosas bien. El dinero ya vendrá solo.

Alexander Elder

Vivir del Trading de Alexander Elder

El libro de Elder es sin duda una obra maestra del género. Publicada por primera vez en los años 90 (1993), algunos de sus postulados pueden estar superados o en desuso, pero lo esencial, el 95%, continúa estando vigente y merece el respeto de una lectura detenida y serena.

El autor lanzó un nueva versión en 2014 que ha sido traducida al español en septiembre del 2017. Su título El NUEVO VIVIR DEL TRADING, en el que pone al día algunos conceptos y amplía algunos otros adaptándose a los tiempos actuales. La hemos leído detenidamente y nos gusta, claro, pero cuesta 35 euros, el doble de la versión anterior que además puede pillarse gratis en la bibliotecas. Vosotros mismos, personalmente la edición en rústica, puesta al día en 2012 me parece genial y terriblemente útil.

Alexander Elder-Vivir del Trading
Alexander Elder-Vivir del Trading

Ante todo Vivir del Trading es un libro honesto, sin pretensiones de engañar ni de reconducir a nadie a ningún sitio. En el primer párrafo de su introducción, te eleva al mundo de los sueños cuando declara que con el trading puedes ser libre y ganarte la vida sin depender de nadie, párrafo que ha sido muy leído entre líneas y aprovechado en su propio beneficio por numerosos brokers, un importante actor de los mercados que, por lo demás, no sale demasiado bien parado en las páginas del libro.

FRENTE AL TRADING DE LAS EMOCIONES PRACTICADO POR LOS NEÓFITOS, ELDER SUGIERE QUE SE PRACTIQUE TRADING INTELECTUAL

Pero Elder no nos proporciona una idea facilona del trading, sino que a renglón seguido aclara que este estado utópico del trader es un privilegio que muy pocos alcanzan y, para ello, es una condición imprescindible que se practique trading intelectual, pues jamás se alcanzará el éxito si se practica un trading emocional. Control de las emociones y control del dinero, son  los dos primeros postulados que podrían conducirnos al éxito según el autor.

Elder nos abre los ojos en lo que sigue de este primer capítulo introductorio. Niega la extendida opinión de que el trading es un juego de suma cero, lo que supondría que en teoría lo que pierden unos lo ganan otros en idéntica proporción. Esto  no es cierto en los mercados, como tampoco lo es en el juego. En la ruleta hay siempre una comisión de la banca que se queda por el camino; en la bolsa sucede lo mismo, sólo una parte de lo que pierden los perdedores va a parar al bolsillo de los ganadores, lo demás se evapora en forma de comisiones, horquillas y otros conceptos no siempre transparentes. La bolsa, concluye, es un juego de suma negativa en la que todo está preparado para que pierdas y en la que, al mismo tiempo, eres imprescindible, como puedes comprobar en la machacona insistencia de los brokers por convertirte en trader amateur, es decir en potencial perdedor.

Por ello, Elder nos previene que debemos buscar un bróker con las comisiones más bajas que sea posible, que diseñemos un sistema de trading sólido y sencillo que además no lance excesivas señales de compra y venta, que controlemos los deslizamientos “criminales” de nuestro bróker y, a ser posible, utilicemos órdenes limitadas para evitarlos.

Finalmente Elder nos previene para que no nos llevemos a engaño: para poder ganar dinero en el trading es preciso ser muy bueno. No basta con ser mejor que la media, es preciso estar por encima de la multitud para poder ganar en un juego de suma negativa.

La obra se compone de diez capítulos todos ellos interesantes para aquel que no haya leído nada sobre cada uno de sus apartados. Nosotros los hemos leído y disfrutado de la primera a la última página, sin embargo vamos a recorrerlos de una forma rápida y a centrarnos en los dos aspectos que pueden interesar más a nuestro lector por la gran difusión que han tenido a lo largo de estos casi 26 años de vigencia de su obra: el aspecto de la psicología individual y de la psicología de masa (Capítulos I y II) y sistemas de trading (Capítulo IX) en el que nos referiremos sólo a su archiconocido e imitado “Sistema de trading de la triple pantalla”.

EL ESTUDIO DE LA PSICOLOGÍA INDIVIDUAL Y DE LA PSICOLOGÍA DE LAS MASAS (Cap. I y II) ESTÁ PRESENTE A LO LARGO DE TODO EL LIBRO.

Aunque los capítulos I y II pueden tener un gran interés como ya hemos adelantado para persona que no hayan leído nada sobre el tema, personalmente yo desviaría al lector más curioso hacia una obra específica sobre el comportamiento individual del trader o de las masas en sus interrelaciones con el mercado, me refiero al libro Trading en la zona de Mark Douglas, cuya síntesis, bastante elaborada para que pueda serte útil, ya ha sido publicada en nuestra web.

Pese a que Elder dedica sólo dos capítulo específicos al tema de la psicología, toda su obra está impregnada de consejos y orientaciones psicológicas, no en balde el autor es psiquiatra y llega al oficio desde la psiquiatría, profesión a la que retorna siempre que su pasión de trader le deja sin recursos. Como ocurre con Mark Douglas, Elder ha vivido el trading en primera persona, pero lo ha vivido no como una pasión por el juego, sino como un reto personal que finalmente acabó proporcionándole recursos económicos. El objetivo de un buen trader – viene a decir el autor – no debería ser ganar dinero, sino hacer un buen trading. Si lo hace bien el dinero afluirá en su cuenta casi automáticamente.

En el capítulo I habla de la impulsividad del trader “perdedor”, de su necesidad de jugar, y lo compara con un alcohólico: “Los perdedores experimentan el ansia por jugar, igual que los alcohólicos sienten el ansia por beber”. Estos traders pierden dinero, pero jamás lo confiesan, del mismo modo que un alcohólico continuará siéndolo mientras no reconozca que lo es.

El trader perdedor juega de manera impulsiva, sin tener en cuenta el control de sus recursos, pues lo contrario, es decir, hacer trading de forma inteligente, suele ser para él tan difícil como para un alcohólico vivir sin alcohol.

LOS SIETE CONSEJOS DE ELDER

Al final del Cap. I, Elder te da una serie de consejos basados en su propia evolución personal, de la que reducimos al mínimo el contenido. En este caso te ofrezco el texto literal marcado con cursiva:

  1. Decida que está usted en el trading para quedarse, es decir, que quiere ser trader durante los próximos 20 años.
  2. Aprenda tanto como pueda. Lea, escuche a los expertos, pero conserve un cierto escepticismo sobre cualquier cosa.
  3. No sea avaricioso ni se precipite, tómese su tiempo para aprender. Las oportunidades de mercado continuarán estando allí.
  4. Desarrolle un método para analizar el mercado.
  5. Desarrolle un plan de gestión del dinero. Su primer objetivo debe ser la supervivencia a largo plazo; su segundo objetivo el crecimiento constante de su capital; y su tercer objetivo, conseguir altos beneficios.
  6. Sea consciente de que el trader –usted- es el eslabón más débil en cualquier sistema de trading.
  7. Los ganadores piensan, sienten y actúan de forma diferente a los perdedores. […] Cambiar es difícil pero si quiere ser un trader profesional debe trabajar para cambiar su personalidad.

Naturalmente, estos consejos están dirigidos a los futuros traders de verdad, a los vocacionales y entregados.

El trader de paso, el que piensa que con unos meses de estudio va más que “sobrao” para poderse sacar un sueldecito diario para sobrevivir, tal y como se le ha enseñado, interesadamente, por parte de ciertos brokers, es por definición el trader perdedor, y esos nunca ganan.

Psicología de masas

La gente se transforma cuando se une a la multitud. Se hace más crédula e impulsiva, busca ansiosamente un dirigente, y reacciona a las emociones antes que utilizar su intelecto.

El capítulo II habla del mercado y de la psicología de las multitudes. Las masas, las multitudes no son inteligentes pero tienen el poder de crear las tendencias, por lo tanto puedes o no seguir las tendencias, pero jamás deberías ir contra ellas. Conocer las emociones de la masa te explicará muy a menudo el comportamiento del mercado: “La gente se transforma cuando se une a la multitud. Se hace más crédula e impulsiva, busca ansiosamente un dirigente, y reacciona a las emociones antes que utilizar su intelecto”. La multitud no actúa de forma coherente, pasa del miedo al júbilo, del pánico a la hilaridad. En base a lo anterior Elder nos habla de tendencias, de rallies y declives. Todo el capítulo resulta muy interesante y merece una lectura atenta y reflexiva a la que estas notas intentan conducirte.

El chartismo

Los capítulos III al VIII inclusives nos hablan de chartismo. Este es un tema que con mayor o menor fortuna abordan casi todos los libros de trading del mercado, tal vez porque si bien no aporta nada nuevo, resulta sumamente útil para rellenar páginas. En el caso de Elder no es muy distinto, si bien el autor nos proporciona a menudo una explicación de los procesos en base a los rasgos psicológicos del trader o de las multitudes, lo que incrementa notablemente su interés. A lo largo de los capítulos citados se desarrollan de forma seria y adecuada los elementos fundamentales del chartismo. El lector saldrá enriquecido con su lectura, mucho más que si echa mano a la abundante basura sobre el tema que se ofrecen como best seller en las librerías actuales pero, aun con todo, podría prescindirse de ellos y ser abordados en libros más actuales, más adaptados a la realidad del mercado del siglo veintiuno.

Los sistemas de trading

Y así llegamos al capítulo IX que habla de Los sistemas de trading. De los tres sistemas que explica Elder, nosotros vamos a desarrollar sólo el que se refiere al sistema de trading de la triple pantalla, quizás todavía el sistema más utilizado por su gran sencillez de manejo, aunque hoy suele utilizarse en conjunción con otros sistemas. Además, este sencillo sistema es válido para cualquier tipo de estrategia: desde el posicionamiento a largo plazo (típico de los inversores), hasta el scalping, cuyas operaciones pueden llegar a durar unos segundos. Para ello simplemente es necesario adaptar los plazos de cada una de las tres pantallas.

ESTE MÉTODO ES UTILIZADO POR LA MAYORÍA DE LOS TRADERS, MUCHAS VECES SIN CITAR SU ORIGEN. ELDER NOS ASEGURA QUE  “ TODAS AQUELLAS OPERACIONES QUE HAYAN SUPERADO EL TEST DE LA TRIPLE PANTALLA, TIENEN UN ALTO GRADO DE RENTABILIDAD POTENCIAL”

Este sistema fue desarrollado por Elder y presentado al público en 1986. Lejos de lo que podría deducirse del nombre del sistema, su funcionamiento no requiere hoy el uso obligatorio de tres pantallas, las nuevas tecnologías de inversión nos permiten acceder sin problemas a las tres secuencias temporales mediante el uso de una sola pantalla. Tampoco hay que creer que dicho sistema solucionará todos nuestros problemas, si bien, según el autor, todas aquellas operaciones que hayan superado el test de la Triple Pantalla tienen un alto grado de rentabilidad potencial, que ya no es poco.

La idea se basa en analizar nuestra posibles entradas al mercado desde la perspectiva previa y el análisis de una triple secuencia temporal. Esto que parece una cosa tan sencilla, supone una pesadilla para muchos traders amateurs, pues nos encontramos con que un mismo valor puede ofrecer tendencias contradictorias sólo con variar la secuencia temporal.

Los marcos temporales fueron ya estudiados por Charles Dow quien definió al menos tres tipos de tendencia en base al tiempo en que se desarrollan:

  • La tendencia a largo plazo que suele durar varios años
  • La tendencia a medio plazo que suele durar varios meses y
  • Cualquier cosa por debajo de estos plazos, Dow lo considera una tendencia menor

Esta forma de ver la secuencia temporal de las tendencias fue ampliada ya en los años treinta por otro teórico de los mercados, Robert Rhea quien metaforizó la teoría de Dow comparando dichas tendencias a una marea (el largo plazo), una ola (el medio plazo, que suele ir contra la marea) y un rizo (el “cualquier otra cosa” de Charles Dow).

Rhea opinaba que los traders debían operar siempre en la dirección de la marea del mercado y deben aprovechar las olas, pero ignorando los rizos. Probablemente, cualquiera que practique trading horario o diario,  podría estar plenamente de acuerdo con las dos primeras apreciaciones, pero disentirá sobre la tercera, y es que las cosas en el trading han cambiado mucho desde entonces y esos largos periodos que definen ambos autores probablemente se han reducido.

Por lo demás, Elder, relativiza estos conceptos y los hace más sencillos, más asumibles. Lo que debe hacer el trader para operar en base al Sistema de la Triple Pantalla es decidir en qué marco temporal desea actuar. A partir de ahí el sistema califica ese marco como intermedio. El marco a largo plazo será un horizonte temporal de magnitud más larga; el marco a corto plazo será un horizonte temporal de magnitud más corta.

Pero, ¿cuánto más larga?, ¿cuánto más corta? Elder nos aclara que no importa demasiado cuál sea el marco intermedio en el que deseamos actuar, lo importante es que tanto su periodo inmediatamente superior, como su periodo inmediatamente inferior se relacionen con el intermedio con un factor 5 o lo más próximo a 5. Es decir, si tu estilo es mantener tus transacciones durante varios días o semanas, tu gráfico intermedio sería el gráfico diario; el gráfico semanal sería tu gráfico a largo plazo (una semana suele tener 5 días operativos), mientras que el gráfico horario (la jornada bursátil suele tener una media de 5 horas operativas) representaría el corto plazo.  

Si  haces trading intradía (dentro del horario de apertura-cierre de la Bolsa), tu gráfico intermedio (ola) sería el horario, mientras que tu gráfico de largo plazo (marea) sería el diario y el gráfico de corto plazo (rizos) podría ser de 5/15 minutos.

Y del mismo modo, si haces scalping (si tus operaciones de desarrollan normalmente entre 0,5 y 5 minutos), tu gráfico intermedio podría ser un gráfico de 5 (10) minutos (ola), mientras que tu gráfico a largo plazo (marea) debería estar compuesto por velas de 30 (60) minutos, y tu gráfico a corto plazo (rizos) estaría compuesto por velas de un 1´ (30”)

De aquí se desprende la relatividad de los plazos de los gráficos. Si yo hago scalping poco ha de importarme cuál sea la tendencia del gráfico semanal de mi subyacente, tampoco debería importarme la tendencia del gráfico diario y ni siquiera debería preocuparme en exceso cualquier tendencia superior a la horaria, pues este time-frame (1H) representa ya el límite de mi marea, es decir, de mi gráfico a largo plazo.

Aclarado este punto, que sabemos suele presentar algunas dificultades para su comprensión en los menos iniciados, y supuesto ya que el trader sabe dónde desea invertir (valor, sector, etc.), sólo nos queda determinar cuál es el procedimiento operativo. Vamos a imaginar que nuestro trader está operando a largo plazo:

  • La primera pantalla (el largo plazo, “la marea”) será para nuestro inversor el gráfico semanal. La función de esta pantalla o marco de largo plazo, es detectar la amplitud y la dirección de dicha tendencia. Si el indicador presenta una tendencia alcista, todas sus posibilidades deben orientarse en este sentido.

¡Ya vamos simplificando las cosas! Normalmente ante un gráfico concreto, al trader se le presentan 3 posibilidades de actuar: entrar largo (comprar), entrar corto (vender al descubierto) o abstenerse. Ahora ya, el sistema nos dice que sólo tenemos dos posibilidades, o compramos o nos abstenemos. ¿Y cómo determinamos la tendencia alcista? Elder utilizaba un indicador direccional de tendencia, concretamente el histograma del MACD. (El autor no te restringe a esta posibilidad, sino que sugiere que utilices cualquier indicador de tendencia con el que te encuentres cómodo). Es pues el histograma del MACD quien nos ha indicado que estamos ante un valor con tendencia alcista y que nuestra única opción sensata es entrar largos o abstenernos. El que hagamos una u otra cosa dependerá de la segunda pantalla. (*)

  • La segunda pantalla (marco intermedio, “la ola”) tiene como finalidad detectar el fin de la corrección del mercado en contra de la tendencia principal, identifica la ola que va contra la marea y nos dirá qué opción de las dos consideradas válidas por la primera pantalla debemos adoptar. Si su tendencia es también alcista sólo nos queda una opción, abstenernos.

La razón aunque parezca contradictoria es bastante sencilla: nosotros queremos ponernos largos, deseamos apostar porque el precio suba y la marea nos demuestra que lo está haciendo en el largo plazo. Las mareas son muchos más constantes que las olas. Las olas (el medio plazo) son más cambiantes, aunque no tanto como los rizos (el corto plazo), por tanto si la ola nos está dando señales alcistas, está indicándonos que el tren está ya en marcha y que no deberíamos intentar abordarlo hasta la próxima estación, es decir hasta que la ola alcance su techo y se torne nuevamente bajista ¿Y, cómo determinamos la tendencia de esta segunda pantalla? Elder, utilizaba para ello un oscilador, el Índice de Fuerza, pero admite que puede utilizarse cualquier otro (el estocástico, el %R de Williams, el CCI, etc.). Los osciladores dan señales de compra cuando el mercado declina (señal de sobrevendido) y señales de venta cuando sube (señal de sobrecomprado), y ésta es la razón por la que la segunda pantalla debe presentar un sesgo contrario al de la primera pantalla.

  • La tercera pantalla identifica los “rizos” del mercado. Según Elder no es una pantalla que requiera un gráfico ni un indicador, es una técnica para entrar en el mercado después de que la primera y la segunda pantallas hayan dado sus señales de compra larga o de venta al descubierto. Esta pantalla es conocida como “stop-compra móvil de rastreo” en las tendencias alcistas y de “stop-venta móvil de trasteo” en las tendencia bajistas. Esta pantalla le permite al trader detectar el final de la corrección, algún tipo de ruptura intradiaria que le permita optimizar aún más el punto de entrada. Para ello, puede utilizarse un oscilador.

Resumen de su operativa (Para los más avispados)

¿Cuándo entrar al mercado? Cuando la tendencia de la marea sea divergente con la tendencia de la ola, pues de lo contrario nos abstendremos, sistemáticamente.

Cuando la marea sube y el oscilador de la ola baja, se activa la técnica del stop-compra de rastreo.

Colocaremos una orden de compra 1 punto por encima del máximo del día precedente. Si los precios suben, la compra se realizará automáticamente cuando la subida sobrepase el máximo del día anterior. Si los precios continúan bajando, la orden no será tocada. Al día siguiente, bajaremos nuestra orden de compra un tick por encima del máximo de la última barra de precios. Continuaremos bajando el  stop-compra de rastreo cada día hasta que se dispare o hasta que una inversión en la marea cancele la señal de compra.

Cuando la marea baja y el oscilador de la ola sube, esperaremos hasta un repunte de éste para activar la técnica del stop-venta de rastreo.

Colocaremos una orden de venta al descubierto un tick por debajo del mínimo del día precedente. En cuanto los precio comiencen a bajar, la venta al descubierto se realizará automáticamente cuando la bajada sobrepase el mínimo del día anterior. Si los precios continúan subiendo, subiremos cada día nuestra orden de venta un tick por debajo del mínimo de la última barra de precios. El propósito de la técnica del stop-venta de rastreo es capturar una inversión a la baja intradiaria en la tendencia alcista de la ola, en la dirección de la marea.

¿Y los stop de protección? Elder nos indica que debe colocarse inmediatamente después de entrar al mercado. Estos pueden colocarse a sólo un punto de nuestra entrada, tanto si entramos cortos como largos. La razón de poner unos stops tan ajustados la justifica Elder por el hecho de que la Triple Pantalla opera sólo en el sentido de la marea. Una vez dentro de la tendencia, “la regla del pulgar” consiste en mover nuestro stop a medida que el precio nos dé la razón: primero hasta el punto de equilibrio (nuestro punto de entrada) y posteriormente para proteger al menos el 50% de las ganancias realizadas. Este porcentaje, pensamos nosotros, debería ser siempre en función de un soporte o una resistencia potencial, pues si en un largo el precio ha superado una resistencia destacada, nuestro stop loss podría ir colocado perfectamente a sólo un punto por debajo de éste, lo que podría permitir consolidar un 80-90% de las ganancias, en lugar del citado 50% que debe ser considerado como una orientación.

El trader de corto plazo debería salir de la posición cuando la tendencia de la ola se invierta, salvo que te haya echado antes tu stop de protección; el trader de largo plazo  debería mantener la posición hasta que se invierta la tendencia de la marea, salvo que su stop loss lo haya expulsado antes.

Si hemos de creer a Elder, el sistema de la Triple Pantalla es válido para cualquier secuencia de temporal, como pudieran ser las cinco que se indican debajo subrayando en negrita el gráfico intermedio o de actuación: 

  • scalping: 15’ –3’ – 30”
  • intrahorario: 1H – 15’ – 3’
  • intradiario:  1 día – 1 H – 10’
  • medio plazo: 1 S – 1 D – 1H  (Este es el prototipo de Elder)
  • largo plazo (trading posicional): 1M – 1S – 1D

Y así hemos llegado al capítulo X y último del libro que habla de algo tan poco desdeñable como la gestión del riesgo. Comenta brevemente también la gestión de la emociones y de las probabilidades. Pero para estos temas, honestamente, creo que deberíais leer el libro de Mark Douglas Trading en la zona, ya citado y cuyo comentario crítico ha sido también abordado por nosotros en esta web.

Elder explica otros métodos, pero ninguno de ellos ha alcanzado la universalidad del explicado. Remito al curioso a la lectura de su libro a la que esta reseña pretende conducir más que sustituir. Personalmente no puedo imaginarme prescindiendo de este método o una variación del mismo.

(*) A nosotros nos gustan los sistemas muy sencillos. Es por eso que creemos que una forma simple de saber cuál es la tendencia de la “marea” es utilizar el sistema aconsejado por Raúl Duarte en su sencillo pero útil libro Manual del Day Trader Pro, ya referenciado en nuestra web.


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