Póker y Trading Análisis

El Juego Mental del Póker

Un análisis del libro: ‘El Juego Mental del Póker
de Jared Tendler y Barry Carter

¿Es el trading un juego como el póker?

He leído este libro por haber sido recomendado en los foros por un trader a quien admiro, pero confieso que me ha decepcionado bastante. Además de que el póker no tiene gran cosa que ver con el trading, el libro resulta aburrido a causa de su repetitiva insistencia en unos cuantos conceptos fundamentales que en esencia no son aplicables a un  trader. El propio autor en su introducción nos dice que aunque existen otras áreas importantes para el póker como la concentración, la disciplina o la toma de decisiones (tres factores que considero muy importantes en el trading), su libro va dirigido especialmente al estudio del “tilt”(el enfado fuera de control): el miedo, la motivación y la confianza. El desarrollo de estos conceptos presenta parcelas que pudieran ser aplicables a la formación de un trader, pero eso no justifica la lectura de sus aburridas doscientas cincuenta páginas.

portada del libro "El Juego Mental del Póker"
Portada del libro: «El Juego Mental del Póker»

Conceptos como el “tilt”, la varianza, etc., son parte esencial para un jugador de póker, pero nada o casi nada tienen que ver con un trader. El “tilt” suele sobrevenir por efecto del comportamiento de terceros, personas físicas en general, o bien por situaciones no siempre relacionadas con el juego, preocupaciones económicas, problemas de pareja, etc. Esto no es aplicable al trading, donde el mercado es un ente impersonal al que no puedes reprocharle nada, uno no puede cabrearse contra el mercado.

Tampoco la varianza afecta al trading. La varianza es un factor aleatorio que puede hacerse repetitivo en los juegos de azar, para bien o para mal, y a la que se suele identificar como suerte o racha. En el trading la suerte no es un factor concluyente ya que, en todo caso, esta viene determinada por la acción de los actores del mercado y no por el azar. En trading a la varianza la llamamos probabilidad de que algo suceda o se repita, pero no depende del factor suerte.

Además, me defraudó la curiosa coincidencia de las circunstancias  personales del autor del libro, con numerosos autores y “enseñantes” de trading. Él no alcanzó jamás su dominio en el póker, lo que no le impidió de ningún modo dedicarse a dar lecciones a los mejores jugadores del mundo.

¿Cómo se puede dar lecciones sobre cómo combatir una serie de problemas del póker cuando tú mismo no las has vivido? Hay, sin embargo, varios apartados en el libro que me han llamado la atención y es a ellos a los que voy a dedicarles unos minutos en este esbozo de comentario crítico. Uno de ellos es el Modelo de Aprendizaje para Adultos (así lo denomina el autor), conocido también como Los Cuatro Pasos del Aprendizaje (más generalista y acorde con su contenido) e incluso como Modelo de Competencia Consciente, la denominación que más me gusta.

Esta teoría, que no es original del autor y así lo hace constar en una nota excesivamente discreta a pie de página, nos parece muy interesante. De hecho la teoría no es sólo aplicable al póker, sino que lo es del mismo modo al trading en incluso a cualquier otra actividad que requiera mejorarse con la experiencia, tales como el tenis, el golf, el ajedrez, la conducción profesional de competición y tantas otras.  

Los cuatro niveles en el camino hacia el aprendizaje

Según el autor anónimo de esta teoría, hay que considerar cuatro niveles en el camino hacia el aprendizaje. Jared Tendler, autor del libro que estoy comentando y de donde la he extraído, orienta estos niveles a un jugador de póker, lógicamente. Yo, por razones no menos lógicas, voy a orientarlos hacia la formación de un trader, y para ello he inventado la figura de Andrés, un joven sin expectativas de trabajo, después de finalizar sus estudios de empresariales.

I. – Nivel de Incompetencia Inconsciente. Andrés acaba de terminar su ciclo universitario y tropieza con la realidad: encontrar trabajo no es tan sencillo como él había imaginado. Casualmente ha leído en la red algo que le ha dejado fascinado, “se puede vivir del trading”. Andrés piensa que si eso es posible lo será aún más para él que tiene ya una cierta base en economía. En su seguimiento de este tema Andrés encuentra la oportunidad de acudir a alguna charla gratuita de cierto broker en su localidad, que le confirma que se puede vivir del trading.

Si el broker es un poco decente, cosa no demasiado habitual, le pondrá en antecedentes de que, sí, se puede vivir del trading, pero ello comporta cierta  dificultad y no menos riesgo. Andrés se compra un libro de trading  generalista, de esos que van ya por su 35 edición, aun estando llenos de faltas de ortografía y voilà, comienza a creer que su camino hacia el éxito que no le ha proporcionado la Universidad está ya iniciado. En el mejor de los casos, nuestro protagonista relacionará su formación teórica con esta probabilidad.

Evidentemente, Andrés está ahora en el nivel de incompetencia inconsciente. Ni siquiera es capaz de imaginarse todo lo que le queda por aprender antes de conseguir su objetivo, si es que finalmente lo consigue.

II. – Nivel de Incompetencia Consciente. Andrés, que no tiene un pelo de tonto, comienza a acudir a los foros y a practicar con cuentas de 100 euros en algunos brokers que le han sido recomendados. Andrés comienza a leer otros libros, probablemente de mayor entidad que el anterior y empieza a tomar conciencia de lo que saben los demás sobre el tema que le apasiona y en el que está inmerso. Ahora es consciente de la escasa relación existente entre el trading y sus estudios previos de empresariales. Nuestro personaje está en el buen camino. Ya ha alcanzado el nivel de incompetencia consciente, el “sólo sé que no sé nada” atribuido a Sócrates. Si Andrés no abandona en este momento, sus posibilidades de éxito están un poquito más cerca. Pero él ya lo sabe.

III. – Nivel de Competencia Consciente. Andrés no es de los que se “rajan” fácilmente. Como no tiene otra cosa que hacer se dedica con pasión a leer libros de calidad sobre trading entre los que no faltan libros de psicología aplicados a esta profesión. Ya entra en la aplicaciones de los brokers y hasta llega a ganar unos euros con sus micro lotes, cuyo importe no tarda en devolver al mercado con intereses. Andrés ya es consciente de que se enfrenta a una tarea de titanes y lucha por mejorar cada día. Incrementa el importe de su cuenta, cambia cien veces de broker buscando unas horquillas o comisiones adecuadas, pues casi nadie le orienta con objetividad.

Ahora ya sabe que si quiere triunfar en esta profesión deberá esforzarse y hasta mentalizarse de que acabará perdiendo esos cinco mil euros que su padre depositó en su cuenta para hacer posible la realización de su sueño.

Andrés comienza a hacer operaciones inteligentes y hasta de cierta rentabilidad a corto plazo, pero son tantas cosas las que tiene que manejar al mismo tiempo, que siente que su cabeza no da más de sí. Andrés ha alcanzado, sin duda, el nivel de competencia consciente.

Pero los problemas se le acumulan: entra a destiempo en las operaciones, la falta de destreza en el manejo de su plataforma le plantea algún problema y le crea incertidumbre, tiene dudas a la hora de tomar ciertas decisiones de entrada o salida al mercado, etc.

Práctica, más estudio y más reflexión, pero sobre todo práctica, eso es lo que le falta a Andrés para poder opositar al reducido club del 10% de los que consiguen “sobrevivir” en el trading.

IV. – Nivel de Competencia Inconsciente. La voluntad y dedicación de Andrés parece que están dando resultados. La constante práctica en real, acompañada de sus pérdidas inevitables, han hecho que Andrés comience a darse cuenta de que muchos de los procesos necesarios para su operativa de mercado son ya para él algo tan común como respirar. Sus decisiones de entrada a mercado y sobre todo sus decisiones de salida comienzan a ser sencillas y eficaces. Andrés ha comenzado a alcanzar el nivel de competencia inconsciente.

Ya no tiene necesidad de pensar cuándo realiza una serie de procesos, lo que le permite analizar otros elementos que todavía están dentro del nivel de la competencia consciente. Cuánto más avance en este camino, más cerca estará del éxito perseguido, pero eso sólo lo conseguirá con esfuerzo y con práctica, con mucha práctica.

Pero para que el concepto de “Competencia inconsciente” tenga algún sentido, es preciso explicar, muy sucintamente, cuál es el funcionamiento de nuestro cerebro. Aunque nuevamente estamos ante un rudimento clásico en el terreno de la psicología, nosotros adoptamos la explicación del libro de Tendler que estamos comentando, y que por su simplificación nos parece eficiente. No es preciso aclarar que la adaptamos a los requerimientos de un trader.

Nuestro cerebro está organizado en forma de niveles jerárquicos:

  • En el primer nivel es donde residen las funciones vitales más importantes como los latidos del corazón, la respiración, el equilibrio físico y los ciclos del sueño, entre otros. ¿Te imaginas que en un momento determinado tuvieras que pensar en cómo se respira? Este es el refugio de la competencia inconsciente, el máximo nivel de aprendizaje. Cuántas más habilidades de tu trading se encuentren en este nivel, más cerca estarás de ser un ganador consistente. Pero también este aspecto es preciso verlo con una perspectiva crítica. En el nivel de competencia inconsciente pueden hallarse conceptos erróneos que deberíamos detectar para poder reemplazarlos pues, de lo contrario, convertiríamos en un proceso automático, creencias o habilidades que podrían inducirnos sistemáticamente al error.
  • En el segundo nivel se encuentra todo lo relativo a las emociones, ahí es nada: la inseguridad, el miedo, la avaricia, el exceso de confianza, el enfado contigo mismo (“tilt” para un jugador de póker), etc. Todas esta emociones requieren un control por parte del trader con el fin de mantenerlas en su justa medida. De esto se encarga el tercer nivel (ver un poco más abajo), si bien sucede que cuando estas emociones superan un cierto nivel, rompen su conexión con el control, con lo que el resultado es el caos.
  • En el tercer nivel se encuentran todas las funciones cerebrales superiores como el pensamiento, la planificación, la conciencia, la organización y el control emocional.  Este nivel es el que rige nuestros conocimientos de trading, nuestros procesos, al menos hasta que estos vayan integrándose, mediante el mecanismo reiterado de la práctica, en el primer nivel explicado.

Una Aportación adicional

Finalmente, hemos recopilado a lo largo del libro algunos párrafos que nos han llamado la atención, pero que a su vez nos parece haber releído ya mil veces en los libros de trading. Ponemos en cursiva el literal de unos cuantos por si os resultan de interés.

  • No pienses en el dinero; toma la decisión más adecuada en cada momento.
  • La rabia, el miedo o el exceso de confianza son intrínsecamente malos, así que te tienes que deshacer de ellos.
  • Debes empezar a tratar de controlar tus emociones antes de alcanzar tu límite emocional (límite que supondría la desconexión con las funciones cerebrales que ya hemos comentado, lo que agravaría el problema)
  • El póker no es un dispensador de dinero, es, más bien, una tragaperras calibrada para pagarte según la ventaja que tengas (menos la comisión de la casa). Cobrar tu ventaja significa que tienes que devolver un montón de lo que ingresas, a veces de una manera dramática. (Observa que pudiera aplicarse al trading casi de forma automática. Tus ventaja vienen definidas por tu estrategia y tus habilidades)
  • La motivación es como una carrera de fondo y la inspiración como un sprint.
  • Habiendo aprendido las cosas importantes, el siguiente paso es capacitarse en las situaciones con pequeñas ventajas. Esta es la base de la excelencia.
  • No esperes dominar algo hasta que lo puedas probar bajo presión. (Esto es una gran verdad también en el trading, donde la presión, en ambos casos, consiste en poner en juego tu dinero)
  • La recompensa está esperando a los jugadores dispuestos a hacer lo que sea necesario para conseguirla. (Es decir, si te caes, te levantas y continuas tu camino personal hacia el éxito. La mayoría de los traders de éxito han pasado por la ruina o por grandes pérdidas antes de ser ganadores consistentes)
  • Si ya no necesitas pensar para jugar bien, tienes espacio mental para trabajar otra debilidad de tu juego y moverlo de Competencia Consciente al nivel de Competencia Inconsciente.
  • La Competencia Inconsciente es el summum del aprendizaje. (Pero hay que tener cuidado, pues en ese mismo nivel se encuentran ciertos hábitos indeseados que debemos intentar eliminar o al menos transformar para evitar sus efectos negativos)

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